Instituto de Psicoterapia Integradora

Psicoterapia

Etiquetas: servicios, psicoterapia

Psicoterapia individual de adultos

La psicoterapia es un tratamiento realizado por un psicoterapeuta cualificado que emplea técnicas psicológicas para ayudar a la persona a resolver sus problemas en la vida personal o profesional, y para lo que se crea una relación entre el paciente y el terapeuta de profundo respeto.

Se entiende por psicoterapia todo tratamiento de naturaleza psicológica que, a partir de manifestaciones psíquicas o físicas de sufrimiento humano, promueve el logro de cambios o modificaciones en el comportamiento, la adaptación al entorno, la salud física y psíquica, la integración de la identidad psicológica y el bienestar bio-psico-social de las personas y grupos, tales como la pareja o la familia o grupos de trabajo.

El objetivo de la terapia es el devolver el poder al cliente para establecer y mantener su autonomía como persona, y vivir de manera adecuada su realidad presente, libre de sus creencias restrictivas y a veces disfuncionales, y libre de los sentimientos y patrones de conducta conformados en su temprana infancia.

El enfoque que ofrecemos en Alecés considera la terapia como un proceso de auto-observación generada en un contexto de intimidad. Se ayuda al cliente a tomar consciencia de cómo se maneja con su experiencia y cómo puede expandir su capacidad para vivir una vida satisfactoria. Fomentamos la actitud de reconocer el poder de la consciencia y ponemos en manos del cliente las fuerzas curativas.

Pretendemos comprender el mapa que usamos para construir nuestra personalidad y que en su mayor parte quedó olvidado: las estrategias que utilizamos para adaptarnos a cada situación, las creencias que se fueron formando y las decisiones que tomamos; todo aquello que en su momento fue adaptativo, pero que ahora está detrás de muchas de nuestras conductas o emociones disfuncionales del presente. Pretendemos entender el mapa y reconstruirlo, de manera que se adapte a nuestra experiencia presente y que la persona pueda gozar de una vida con espontaneidad, intimidad, autonomía y comportamiento ético.

¿Cómo es el procedimiento?

  1. Contacto por teléfono para pedir cita.
  2. En algunos casos la persona iniciará el tratamiento con un terapeuta concreto y en otros se hará una primera entrevista en la que se valorará quien es el terapeuta más adecuado para el tratamiento de esa persona.
  3. Tras unas sesiones iniciales para explorar el problema, los objetivos de cambio, conocerse terapeuta y paciente y valorar la posibilidad de ayuda, el paciente y el terapeuta decidirán si quieren abordar la terapia y cuál será el procedimiento.
  4. El proceso de terapia requiere de un tiempo variable, normalmente supone una visita semanal de 50 min o una hora. En algunos casos, se incluye la terapia de grupo como apoyo, algún taller de crecimiento personal o alguna intervención específica con otro profesional del equipo.

¿Quién puede hacer terapia?

Cualquier persona que tiene un problema y necesita ayuda para afrontarlo de manera efectiva.

Las dificultades se pueden manifestar en forma de: Malestar difuso, tristeza, depresión, ansiedad, miedos, fobias, obsesiones, confusión, falta de autoestima, inseguridad, somatizaciones, estrés, insomnio, adicciones, problemas de relación con los demás, problemas laborales, etc.

¿Cuál es nuestro enfoque?

En Alecés empleamos un Enfoque Terapéutico Humanista e Integrativo-Relacional (que incluye entre otros el Análisis Transaccional, la Gestalt, diversos métodos corporales, la PNL, el Focusing), realzado por técnicas de reprocesamiento psico-neurológico como Brainspotting y EMDR. Asimismo, en nuestro equipo algunas personas utilizan el enfoque dinámico y la Terapia Familiar Sistémica. Nuestra manera de abordar el problema se elabora de la integración de éstas diferentes metodologías terapéuticas y se dirige al ser humano de forma también integral (incluyendo la atención al pensamiento, a las emociones, a las conductas y al cuerpo, siempre en un contexto relacional)

Trabajamos sobre la relación terapéutica como forma de estar en una relación de sintonía plena y de contacto interpersonal que facilite a la persona pueda entrar en un contacto pleno consigo misma al objeto de reapropiarse de los aspectos del sí mismo que estaban en conflicto e integrarse en un todo.

En el enfoque humanista el respecto y la aceptación empática son esenciales para la psicoterapia. Los presupuestos en los que se basa son:

  • Una relación mutuamente acordada entre cliente y terapeuta.
  • El respeto por la valía y dignidad de cada ser humano y su capacidad para cambiar.
  • En la relación de terapia, el cliente y el terapeuta analizan y toman consciencia de los niveles conscientes e inconscientes de la comunicación entre ambos.
  • Las decisiones sobre uno mismo, otros y el mundo están hechas en nuestra infancia y tienen una influencia significativa en cómo vivimos nuestro presente.

La pretensión fundamental en nuestro abordaje psicoterapéutico es la integración y el cambio profundo en el sentido del yo.

Terapia de pareja / terapia familiar sistémica

El modelo sistémico parte de la base de que los seres humanos somos seres sociales, vivimos en grupo y necesitamos los unos de los otros. La salud mental está estrechamente relacionada con la pertenencia a una red de relaciones familiares y sociales armoniosa, donde se tienen en cuenta nuestras necesidades de valoración, reconocimiento y afecto. Cuando un miembro de la familia tiene síntomas (ansiedad, depresión, obsesiones, adicciones...) toda la familia sufre y poder trabajar con todos contribuirá a la mejora de la persona que presenta síntomas y a generar un funcionamiento del grupo más saludable.

Terapia familiar

Teniendo en cuenta la diversidad de estructuras familiares (nucleares -padres e hijos-, monoparentales, reconstituidas -parejas con hijos de relaciones anteriores-, homoparentales, extensas) y la diversidad de dificultades que pueden presentarse, tras realizar algunas sesiones de evaluación decidiremos con quiénes y cómo vamos a trabajar. Es habitual realizar sesiones sólo con los padres, o sólo con los hermanos, o algunas individuales con la persona que presenta síntomas.

Objetivos generales de una terapia familiar

  • El terapeuta familiar pone el acento en las interacciones familiares y trata de que todos los miembros de la familia puedan ver las dificultades desde otra perspectiva, ampliando el foco. A todos nos resulta más fácil observar qué hace o deja de hacer el otro, pero nos es más difícil observar cómo influimos nosotros en los demás.
  • Acompaña a la familia en la exploración de sus relaciones para que tomen conciencia de cómo afecta lo que cada uno piensa, siente o hace respecto a los otros, profundizando en los entresijos de las relaciones familiares.
  • Potencia un mayor conocimiento de cada uno de los individuos, ayudándolos a que manifiesten sus acuerdos y desacuerdos y que la comunicación sea más saludable.
  • Ayuda a que haya una mayor vinculación cuando ésta es necesaria, en caso de padres con hijos pequeños.
  • Facilita el proceso de desvinculación, en el caso de padres con hijos adolescentes.
  • Ayuda a los padres a ser un mejor equipo parental, cuando las dificultades se presentan en la relación con los hijos.

Terapia de pareja

Dado que en las parejas con hijos existen dos dimensiones en su relación: la dimensión parental que hace referencia a aquellas funciones relacionadas con la crianza de los hijos y la dimensión conyugal que hace referencia a su relación amorosa y teniendo en cuenta que éstos son los arquitectos de la familia, desde nuestra experiencia, podemos afirmar que cuando son los hijos los que presentan síntomas, en muchas ocasiones son suficientes pocas sesiones conjuntas o algunas individuales con éstos para poder entender qué está generando el malestar y es en el trabajo con la pareja donde vamos a obtener mejores resultados.

Evidentemente, de este trabajo se beneficiará la pareja, pero también los hijos en el caso de que los haya; sin necesidad, en muchas ocasiones, de realizar un trabajo directo con éstos.

Cuando es la dimensión conyugal la que presenta dificultades, una terapia de pareja será la opción más adecuada.

La terapia consiste en trabajar con los miembros de la pareja para explorar su relación, tomando conciencia y deshaciendo nudos relacionales, rescatando y ampliando lo que hay de positivo en la relación y clarificando y actualizando las necesidades vitales de ambos miembros, ayudándolos para que éstas se tengan en cuenta.

Objetivos generales en la terapia de pareja

  • Un terapeuta de pareja pone el foco en ese “tercero” que han construido dos personas que es la “relación”.
  • Explora las pautas relacionales de las familias de origen de cada uno de los miembros, para que tomen conciencia de lo que reproducen o rechazan en su relación de pareja.
  • Explora los inicios de la relación de pareja para rescatar lo que hay de positivo en su relación y poder potenciar los puntos fuertes.
  • Ayuda a clarificar a cada uno cuáles son sus expectativas de pareja, si éstas son realistas o no y de qué forma puede contribuir cada uno al bienestar del otro.
  • Ayuda a tomar conciencia y gestionar temas que generan malestar y que bloquean el crecimiento de la pareja: fantasías y/o miedos sobre una posible separación, las dependencias, los secretos, las alianzas con terceros… Todo ello con el objetivo de desactivarlos.
  • Ayuda a gestionar las relaciones con la familia extensa y la red social.

En cada caso se acuerda, una vez analizado el problema, cuáles son los objetivos de la terapia y cuál será el camino a seguir, diseñando y poniendo en marcha un proceso terapéutico que tendrá en cuenta la idiosincrasia de los participantes en la terapia.

Terapia infantil y de adolescentes

¿A quién va dirigida?

A los niños y niñas, y a los/las adolescentes, que necesiten ayuda para superar las dificultades que puedan ir surgiendo a lo largo del desarrollo evolutivo.

¿Qué se trata habitualmente?

En los primeros años se tratan las dificultades de aprendizaje del habla, de la marcha, del control de esfínteres, dificultades en la aceptación de límites, trastornos del sueño y de la alimentación.

Cuando empieza la escolaridad, la terapia se suele dirigir a las dificultades en la integración y adaptación a la vida escolar, trastornos de conducta, problemas de aprendizaje y dificultades emocionales de todo tipo.

En la adolescencia es habitual tratar fracaso escolar, trastornos afectivos, de conducta, dificultades de comunicación, problemas de identidad y autoestima.

¿Qué hace un terapeuta infantil?

El terapeuta infantil ayuda al niño a sentirse mejor consigo mismo y con su entorno. Trabaja para que los niños se sientan fuertes por dentro y puedan afrontar la realidad que los rodea de forma constructiva. También, acorde con su edad, puede ayudarlos a hacerse responsables de sus actitudes ante la vida. Los niños aprenden pronto que la vida no es perfecta, que vivimos en un mundo lleno de contradicciones y dicotomías. Además, muchos padres tienen que enfrentar sus propias dificultades, lo que les resta disponibilidad para el hijo. Muchos niños se auto protegen para evitar ser dañados. Así pueden retraerse hacia sus fantasías, volverse temerosos, hiperactivos, iracundos o “buenos” en exceso. Haciendo frente a las carencias del medio, pueden adoptar conductas que les sirven para abrirse paso pero que desequilibran el flujo natural de su organismo global.

¿Qué objetivos tiene la terapia infantil?

La terapia con el niño tiene como objetivo el contacto con sus sensaciones, emociones e intelecto. A través del juego, la plástica, la música, la narración, la poesía o la dramatización, el niño experimenta, se expresa y comprende. El terapeuta lo escucha y le apoya para que pueda aceptar y/o buscar opciones que incluyan una percepción más amplia de su realidad. Las sesiones siguen siempre el ritmo y las necesidades del niño. No hay que olvidar que con los niños contamos con el empuje natural hacia el crecimiento. Los adultos tenemos que proteger la fragilidad infantil a la vez que poner los medios para que el niño desarrolle todo su potencial.

¿Qué es lo que motiva a un padre y una madre a llevar a un hijo o hija a terapia?

Generalmente una dificultad que se ha hecho preocupante y a la que no se encuentra solución. Nos podemos encontrar por ejemplo con dificultades emocionales (tristeza, miedos,…), de comportamiento y relacionales (aislamiento, peleas con los padres, los hermanos o los compañeros,…) o escolares (falta de motivación, de concentración…). También puede requerirse ayuda para enfocar nuevas situaciones (separación, cambio de vivienda,…) u orientación vocacional en preadolescentes o adolescentes. Algunas veces es directamente el niño el que pide ver a alguien ajeno a su mundo para que le puedan ayudar. Llevar al niño a terapia puede ser un primer paso para que el niño supere la situación que le está haciendo sufrir. También puede contribuir a que los padres se relajen y puedan asumir su parte de responsabilidad en la situación conflictiva.

¿Cuál es el papel de los padres y madres en la terapia infantil?

Los padres y madres tienen un papel relevante en la terapia de sus hijos e hijas. Colaboran activamente a través de las sesiones de padres y madres. Se les proponen actividades que favorezcan la vivencia y el darse cuenta de los aspectos que puedan estar alimentando el problema. Los padres y madres son los principales agentes terapéuticos de los niños y niñas. Las sesiones de padres sirven para afinar sus capacidades de empatía y acompañamiento del hijo. Muchos padres, a través de la terapia de su hijo, han tomado consciencia de aspectos propios conflictivos. La dificultad de los hijos les ha ayudado a crecer como personas.

Terapia grupal

La terapia de grupo es un espacio en que los participantes, guiados por el terapeuta, trabajan conjuntamente para alcanzar sus objetivos terapéuticos y de crecimiento personal. Tras un proceso de terapia individual, la terapia grupal proporciona la oportunidad de poner en práctica la nueva visión de uno mismo y la nueva capacidad de relacionarse. El grupo proporciona la experiencia de poder expresarse y ser escuchado por los demás sin juicios ni críticas, lo cual ayuda a aceptar nuestra experiencia, al mismo tiempo que proporciona la posibilidad de aprender de la pluralidad de los seres humanos, y de tener un sistema de apoyo en el que fomentar la relación cercana y sana.

¿En qué consisten las sesiones?

Las primeras sesiones de la vida de un grupo se destinarán a que los diferentes miembros se vayan conociendo y vayan adquiriendo confianza y naturalidad en el trato. El terapeuta ayudará a facilitar la integración de las diferentes personas.

En una segunda fase, generalmente las sesiones comienzan con un espacio abierto en el que las personas que lo deseen pueden comentar algo que les ha sucedido recientemente, algo que les preocupa, descubrimientos que han hecho de su proceso de psicoterapia, o cualquier otra cosa que quieran compartir. De acuerdo con lo que surja es este momento inicial del grupo, el terapeuta se encargará de proponer ejercicios encaminados a profundizar en el conocimiento propio y en la comunicación con los demás y a la resolución de los conflictos concretos que planteen los participantes (conflictos que pueden referirse a algo individual o a algo derivado de la interacción grupal).

Paralelamente, el grupo puede manifestar al terapeuta su interés por diversos temas de psicología y, en este caso, se dedicará una parte del tiempo a desarrollar dichos temas, con información, bibliografía y trabajos vivenciales.

Los ejercicios que el terapeuta puede plantear son muy diversos: dibujos, juegos, movimiento y expresión corporal, relajación, fantasía guiada, escucha de nuestro interior, comunicación verbal y no verbal con los miembros del grupo, dramatización, etc. En alguna ocasión puede invitar a otro profesional experto en otras técnicas a dirigir el grupo.

Las sesiones puedes ser semanales o quincenales.

Talleres de crecimiento y psicoterapia

Talleres de crecimiento personal

Los talleres de crecimiento personal tienen como objetivo estimular el cambio personal hacia unos objetivos concretos, en torno a los cuales se trabajará en el taller. La metodología es vivencial, apoyada por explicaciones, y a veces lecturas previas, que ayuden a comprender la naturaleza de los procesos abordados. La dinámica y energía del grupo facilitan el aprendizaje y la consecución de los cambios.

Los talleres suelen ser en el fin de semana, un día y a veces dos; los temas que se ofrecen pueden consultarse en las actividades de Alecés.

Talleres intensivos de terapia emocional

De acuerdo con nuestra filosofía, la psicoterapia ha de pretender un cambio profundo y "sentido" en la concepción de uno mismo y la realidad que inspire nuevas opciones de comportamiento eficaces para manejar nuestros problemas en la vida y las relaciones con otros.

La idea de hacer estos talleres intensivos de dos, tres, o cuatro días favorece que puedan abordarse los asuntos dolorosos y limitadores en un marco de seguridad, de profundo apoyo y respeto y en un ambiente acogedor por parte de los terapeutas y del grupo. Por otra parte, ofrece la posibilidad de fragmentar el trabajo a lo largo de los tres días y enfrentar el problema sin la presión del tiempo de las sesiones semanales. Es pues un marco ideal para abordar los trabajos de cambio a un nivel emocional y profundo que ya se han ido "centrando" en las sesiones semanales.