Terapia de pareja

Indicada para las parejas que se encuentran en situación de crisis, o conflictos difíciles de resolver por sí mismos.

La terapia consiste en trabajar con los miembros de la pareja, para explorar su relación, tomando consciencia  y deshaciendo nudos relacionales, rescatando y ampliando lo que hay de positivo en la relación y clarificando y actualizando las necesidades vitales de ambos miembros.

Dado que en las parejas con hijos existen dos dimensiones en su relación: la dimensión parental que hace referencia a aquellas funciones relacionadas con la crianza de los hijos y la dimensión conyugal que hace referencia a su relación amorosa y teniendo en cuenta que éstos son los arquitectos de la familia, desde nuestra experiencia, podemos afirmar que cuando son los hijos los que presentan síntomas, en muchas ocasiones son suficientes pocas sesiones conjuntas o algunas individuales con éstos para poder entender qué está generando el malestar y es en el trabajo con la pareja donde vamos a obtener mejores resultados.

Evidentemente, de este trabajo se beneficiará la pareja, pero también los hijos en el caso de que los haya; sin necesidad, en muchas ocasiones, de realizar un trabajo directo con éstos.

Cuando es la dimensión conyugal la que presenta dificultades, una terapia de pareja será la opción más adecuada.

La terapia consiste en trabajar con los miembros de la pareja para explorar su relación, tomando conciencia y deshaciendo nudos relacionales, rescatando y ampliando lo que hay de positivo en la relación y clarificando y actualizando las necesidades vitales de ambos miembros, ayudándolos para que éstas se tengan en cuenta.

Objetivos generales en la terapia de pareja

  • Un terapeuta de pareja pone el foco en ese “tercero” que han construido dos personas que es la “relación”

  • Explora las pautas relacionales de las familias de origen de cada uno de los miembros, para que tomen conciencia de lo que reproducen o rechazan en su relación de pareja

  • Explora los inicios de la relación de pareja para rescatar lo que hay de positivo en su relación y poder potenciar los puntos fuertes

  • Ayuda a clarificar a cada uno cuáles son sus expectativas de pareja, si éstas son realistas o no y de qué forma puede contribuir cada uno al bienestar del otro

  • Ayuda a tomar conciencia y gestionar temas que generan malestar y que bloquean el crecimiento de la pareja: fantasías y/o miedos sobre una posible separación, las dependencias, los secretos, las alianzas con terceros… Todo ello con el objetivo de desactivarlos

  • Ayuda a gestionar las relaciones con la familia extensa y la red social

En cada caso se acuerda, una vez analizado el problema, cuáles son los objetivos de la terapia y cuál será el camino a seguir, diseñando y poniendo en marcha un proceso terapéutico que tendrá en cuenta la idiosincrasia de los participantes en la terapia